Fortísimo homenaje al fiscal de la República Alberto Nisman
miércoles, 18 de febrero de 2015
El original y multicolor paraguazo del 18 de febrero

por Teódulo Domínguez

Sobre lo ocurrido ayer en la plaza de los Dos Congresos y Plaza de Mayo, Av. de Mayo mediante, cada uno puede y debe tener su propia lectura.
Nosotros tenemos la nuestra.
Lo más importante: la siniestra teoría del golpe de Estado para desplazar de la Casa de Gobierno a la señora Presidenta, es falsa.
Lo que sí es real  es que tanto la Presidenta como gran parte de su gabinete, de la Cámpora y amigos como Lázaro Báez, Boudou, López,  Jaime y otros de segunda línea, están deseando un golpe de Estado para solucionar todos sus problemas.



Pues bien, ayer quedó demostrado que casi medio millón de personas del país, han pedido “paz”, han pedido “justicia”, han repetido que la corrupción oficial es muy gravosa para el país, pero no han dicho una sola palabra sobre “que se vaya el Gobierno, que se vaya la Presidenta”. Nadie lo pidió. Entonces, déjese la Presidenta y sus ad lateres de sugerirlo.

La marcha de ayer, febrero 18 de 2015, fue una impresionante visión de millares de paraguas, con millares de personas que resguardaban su físico contra formidables chaparrones, como enviados por míticos dioses con el fin de ponerles a prueba su convicción ciudadana.
Cuando el oficialismo descorchaba champagne para festejar esta inesperada derrota de los fiscales, la visión televisada, reiteradamente reproducida en todos los canales de aire y otros, se convirtió en el impresionante testimonio de un triunfo absolutamente imprevisto. Hasta los canales extranjeros destacaron esta visión de la ciudadanía argentina bajo paraguas, superando, inclusive, a la indignación parisina reciente con sus 12 humoristas asesinados por el fanatismo religioso.
Fue la espectacular fiesta de los paraguas. Una mentirosa fiesta del montaje cinéfilo. El paraguazo del 18 de febrero, con sus múltiples colores, no estaba ni en la imaginación de los “relatos salvajes”. Jamás se vieron en la pantalla tantos paraguas juntos, en una coreogafía inédita. Un recontraparaguazo. Anunciado, inclusive, por el servicio metereológico nacional. Despreciado por millares de “golpistas”, según el Gobierno.
Un informe policial dice que fueron 400.000 los protagonistas de este paraguazo, aunque no todos los usaron.

¿Pueden ser golpistas los protagonistas de distintos encuentros en Mar del Plata, La Plata, Rosario, Córdoba, Santa Fe, etc. cuando coincidieron en pedir justicia, paz, basta de corrupción y, al mismo tiempo cantaron el Himno Nacional y gritaron hasta el cansancio “Argentina, Argentina, Argentina, Argentina”?
¿Tiene el FPV, el camporismo, el kirchnerismo una troupe de 500.000 ciudadanos, como la que ayer se vio en el país, por todos los canales, incluidos el 7 y sus adictos, que canten el Himno por convicción y griten “Argentina, Argentina”, con la autenticidad que lo hicieron quienes rindieron homenaje al fiscal de la República, Alberto Nisman?

De las consultas que diversos periodistas le hicieron a decenas de asistentes a la marcha de ayer, nadie pidió que la Presidenta se vaya.
De esta forma y con absoluta contundencia se confirma aquello de que, hasta ahora, se percibía como un rumor insistente: que la Presidenta termine su mandato. Más aún, que sufra la continuidad de su mandato.
Que la presidenta experimente lo que el primitivo boxeador Oscar “Ringo” Bonavena confesó una vez: “todos te ayudan, te aplauden, te dan una mano, pero cuando te sacan el banquito, el que queda solo en el ring, frente al negro que te está matando, sos vos”. Y agregó: “y cuando el segundo te dice dale que lo tenés, dale que lo tenés y el negro te está cagando a trompadas, vos ya no creés ni en tu madre. Tirame la toalla, hijo de puta”.
Resumiendo: después de lo de ayer que la Presidenta, cuando le quitan el banquito, y ella misma se lo hace a diario, aguante al negro de la Rosada, porque el segundo no le va tirar la toalla aunque lo maten.

La Presidenta debe regresar a Santa Cruz y gozar de los millones de pesos que ha ganado, bien o mal, en los últimos 20 años, sin que nadie la toque. Que no tenga el mínimo pretexto, el mínimo, para argumentar que no la dejaron terminar el relato.
Sería una desgracia política para los 40 millones de habitantes leer un día en un medio “Cristina dijo que no la dejaron terminar su modelo”. La eterna victimización de Cristina, es un costo que la Argentina no puede financiar, ni con los fondos buitre. Se terminaron los golpes de estado en esta tierra. Que Justicia Legítima, Carta Abierta y su “personal” lenguaraz de cada mañana, digan lo que se les antoje en los próximos 8 meses. En un país libre, el monopolio de la libertad corresponde al Gobierno. Sin hablar boludeces, por supuesto.

La otra evidencia que dejó la marcha de ayer, es que la Cámpora y todo el oficialismo cree que los de la oposición son todos imbéciles, minusválidos mentales y fácilmente sobornables.
Los supuestos 400.000 ciudadanos que ayer se mojaron hasta sus factores reproductivos, actuaron con absoluta libertad. Libertad de movimiento, libertad moral, libertad de opinión. Demostraron que los partidos de la oposición no tienen sobre ellos el mínimo ascendiente. Si los titulares de los partidos electoralistas creen que ellos son “el poder” sobre los ciudadanos, desde ayer se les terminó la cantinela del monopolio del poder.
Si creen que colocando en plazas y paredes una foto sonriente y fachera, ya se metieron en el bolsillo a la ciudadanía pensante y no les queda otra que elegir a uno de ellos, otra vez le han errado el viscachazo.  
La exitosa y contundente marcha en homenaje al fiscal “suicidado” Alberto Nisman, no fue organizada, afortunadamente, por los militantes de los partidos electorales.

Otra: en una cancha de fútbol se juntan 40.000 tipos y la mafia del tablón golpea, tortura y mata cuando se les canta. Ayer hubo en Buenos Aires 400.000 sujetos en la calle y no se registró un solo incidente. ¿Puede el oficialismo de los clubes o del Gobierno mostrar un resultado mejor?

Hubo respeto por el otro; hubo solidaridad argentina en cada uno de los asistentes a la marcha. Inédito en el país. Hubo un mensaje a los candidatos de la oposición: “chicos,  no se crean que ustedes deciden todo sin escuchar a la gente. No le vamos a permitir que otra vez gane el oficialismo porque ustedes privilegian sus intereses personales por encima de nuestros intereses”, es el mensaje que el medio millón de “paraguazos” les metieron en el bolsillito de arriba y a la izquierda.

Eso demostró la marcha de ayer, que la auténtica ciudadanía no tiene patrones, no la maneja la CGT, ni la UIA, ni la Rural, no es cautiva de los supuestos “políticos” de cada partido y que tiene vuelo propio. Suficiente vuelo propio para decidir en las próximas elecciones quiénes serán sus auténticos representantes.

Por allí, anda circulando en Facebook un cuestionario a los candidatos, de todo nivel, que si no responden a varios interrogantes básicos, la gente no los va a votar, porque votarán  “a mi familia, no a la suya”.
¿Se entiende?