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La Comisión Organizadora del "Festival de Folklore City Bell 2012" comunica que ya se encuentra abierta la inscripción del Certamen de Nuevos Valores. Las categorías son:
Música: Solista vocal femenino y masculino, Dúo Vocal, conjunto Vocal-Instrumental y Solista Instrumental Danzas: Solista Malambo Surero-Norteño, Pareja Danza Folklórica Tradicional, Pareja Danza Folklórica Estilizada, Cejunto Danza Folklórica Tradicional y Pareja Tango. Para mayor información dirigirse a la Secretaria del Club Atlético City Bell, Cantilo y J. Bell, en el horario de 19 a 21 horas o al teléfono 480-0212. |
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Hay 28 invitados en línea| Denuncian comerciantes que menores les rompen vidrios, generan incendios y roban en sus locales |
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| lunes, 02 de agosto de 2010 | |
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Una noche muy agitada y nerviosa se vivió días atrás en el centro comercial de Villa Elisa al tratarse, por enésima vez, el serio problema de la inseguridad.
El nuevo recurso delictivo, comentó una decena de asistentes, consiste en romper vidrios, iniciar incendios y entrar a robar dentro del breve plazo que dan las alarmas. Es más lo destruido, el miedo que generan los furtivos y contundentes ataques, que el producto de lo robado. ¿Quiénes son?, es la primera pregunta de los que no conocen antecedentes. Pero unos 90 comerciantes, algunos víctimas, otros vecinos de los agredidos, no tienen dudas sobre los autores. “Todos conocemos a los menores que rompen las vidrieras”, se escuchó gritar a una mujer. Otro dijo, “una señora vio a tres chicos, de madrugada, y cuando pasaron al lado de una vidriera la rompieron con una cadena” “Por lo menos hubo l8 locales atacados”, expresó otro asistente, a lo que el jefe de la comisaría 12ª respondió que él sólo tenía registrado 3 ó 4 denuncias concretas. A medida que las víctimas y temerosas futuras víctimas se atropellan para expresar sus quejas y protestas, van apareciendo detalles y todos conducen a una sola y penosa conclusión: no hay forma de parar los delitos ni a los delincuentes. Una de las razones es que la actual legislación sobre menores sospechosos o menores delincuentes detenidos in fraganti, son una virtual garantía de libertad para los menores y una grave impotencia para sus víctimas. Se dijo que cada vez que es detenido un menor comienza un agotador peregrinaje de consultas a varios fiscales, cada uno especialista en una determinada cuestión, y también una consulta en un hospital para garantizar el estado de salud del menor acusado. Un asistente comentó: “Me robaron una cortadora de césped y me dijeron que no podían tomar la denuncia si no llevaba el comprobante de compra. Se imaginan tener que encontrar el comprobante entre tanto papeles que guarda uno”. Entre el público se escucho otro comentario vinculado a estas exigencias a las víctimas: “Esta es una de las razones por las que nadie quiere hacer la denuncia”. Los interrumpió el jefe policial de la 12ª y les aseguró que “la denuncia se la tienen que tomar igual aunque no tenga el comprobante en ese momento”. La otra cuestión es la falta de policías y la ausencia de patrulleros. Un número importante de agentes son dedicados a cuidar funcionarios; otros a la parte administrativa; por otra parte, los patrulleros deben hacerse cargo de las 4 cuadrículas de 4 kms2 en que se divide el territorio de Villa Elisa y Arturo Seguí; además, hay que dividir el número total de efectivos en 3 turnos y, en consecuencia, apenas quedan unos 10 agentes por turno para cuidar a los 30.000 vecinos de Villa Elisa donde conviven varios centros comerciales. Otro añadió: “Los pibes chorros saben muy bien cuando anda la policía y cuando la calle está libre; le toman los tiempos a los patrulleros de la madrugada”. En una carpeta con unas 90 firmas, comerciantes víctimizados y otros que se están “salvando”, le piden al centro de comercio de Villa Elisa “la mediación de esa institución ante la autoridad policial de nuestra localidad y, si lo estima necesario, al organismo de seguridad provincial que corresponda, para que con urgencia administre los medios necesarios para evitar en adelante los sucesivos golpes delictivos que vienen padeciendo los comerciantes de esta zona, por el accionar de grupos de mal vivientes que desde hace un tiempo y, fundamentalmente los fines de semana, se dedican a romper vidrieras en los comercios e, incluso, en algunas oportunidades llegaron a provocar incendios en los frentes de los mismos”. Dicen en su nota que existe “una gran preocupación y desaliento” en la comunidad comercial. Destacan que se observa “con impotencia el perjuicio moral y económico al que son sometidos”. Irritado por la falta real de soluciones y por explicaciones policiales que no eliminan los problemas, uno del público expresó: “Estamos aquí para encontrar una solución” Una mujer acusó a viva voz: “Se sabe quiénes son” y otra la acompañó: “Siempre son los mismos”. De inmediato propuso un comerciante: “Si nadie hace nada nosotros tenemos que ir a la casa de los que rompen los vidrios y decirle a los padres de los chicos que si ellos no frenan a sus hijos nosotros iremos a romperle la casa a ellos”.
La otra cuestión es la falta de policías y la ausencia de patrulleros.
Un número importante de agentes son dedicados a cuidar funcionarios;
otros a la parte administrativa; por otra parte, los patrulleros deben
hacerse cargo de las 4 cuadrículas de 4 kms2 en que se divide el
territorio de Villa Elisa y Arturo Seguí; además, hay que dividir el
número total de efectivos en 3 turnos y, en consecuencia, apenas quedan
unos 10 agentes por turno para cuidar a los 30.000 vecinos de Villa
Elisa donde conviven varios centros comerciales.
Otro añadió: “Los pibes chorros saben muy bien cuando anda la policía y cuando la calle está libre; le toman los tiempos a los patrulleros de la madrugada”. En una carpeta con unas 90 firmas, comerciantes víctimizados y otros que se están “salvando”, le piden al centro de comercio de Villa Elisa “la mediación de esa institución ante la autoridad policial de nuestra localidad y, si lo estima necesario, al organismo de seguridad provincial que corresponda, para que con urgencia administre los medios necesarios para evitar en adelante los sucesivos golpes delictivos que vienen padeciendo los comerciantes de esta zona, por el accionar de grupos de mal vivientes que desde hace un tiempo y, fundamentalmente los fines de semana, se dedican a romper vidrieras en los comercios e, incluso, en algunas oportunidades llegaron a provocar incendios en los frentes de los mismos”. Dicen en su nota que existe “una gran preocupación y desaliento” en la comunidad comercial. Destacan que se observa “con impotencia el perjuicio moral y económico al que son sometidos”. Irritado por la falta real de soluciones y por explicaciones policiales que no eliminan los problemas, uno del público expresó: “Estamos aquí para encontrar una solución” Una mujer acusó a viva voz: “Se sabe quiénes son” y otra la acompañó: “Siempre son los mismos”. De inmediato propuso un comerciante: “Si nadie hace nada nosotros tenemos que ir a la casa de los que rompen los vidrios y decirle a los padres de los chicos que si ellos no frenan a sus hijos nosotros iremos a romperle la casa a ellos”. |
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