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| Breverías políticas: Dip. Atanasof |
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Pide informes sobre inundaciones de 2008
El nuevo diputado bonaerense Gonzalo Atanasof informó que fue aprobado su pedido de informes al Ministerio de Obras Públicas “sobre el estado de las obras del Plan de emergencia y ordenamiento hídrico en la zona norte y sur del partido de La Plata que comprende las cuencas de los Arroyos El Gato, Don Carlos, Rodríguez, Martín, Carnaval y Maldonado.
Fundamentó su gestión al decir que “después de la tremenda inundación que azotó al Partido el pasado 28 de junio, no tenemos datos ciertos más allá de los anuncios formales que se hicieron por los medios” Al mismo tiempo solicitó “conocer los detalles pormenorizados del estudio realizado por la Universidad Nacional de La Plata”. |
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Visitantes: 1118758¿Quién está en línea?
Hay 13 invitados en línea| Rubén Calandria, hombre de La Plata, Magdalena y Villa Elisa |
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| sábado, 05 de abril de 2008 | |
![]() Rubén Calandria, en Villa Elisa * El séptimo y último de los hermanos de una familia platense * Hacer estallar chapitas bajo los tranvías, una travesura diaria * La vida gloriosa en Magdalena entre plantas, arroyos y animales * Las ranas pueden ser el inicio de un gran negocio * Pasaje a la vida artística, trabajo e independencia * “Dios ha sido muy generoso conmigo” - ¿Qué te importa más en este momento? - Me importa el estado de nuestro mundo, de nuestro planeta, ver como se lo está destruyendo a pasos agigantados. Me asusta que no hacemos nada por defenderlo, lo digo por mis hijos, por mis nietos, por lo que le vamos a dejar. Cuando hay estos fenómenos como el derrame de petróleo, la tala de árboles y montes enormes de manera indiscriminada, el derroche de todo lo que la Natura nos da, todo esto me mortifica, no me deja dormir en paz. Yo trato de no hacer lo mismo, es mi muy modesto granito de arena. ![]() Más de 8000 horas frente a un micrófono de radio en distintas emisoras - No es fácil, pero intentaría hacer comprender a mis congéneres que a medida que nos alejamos de la Naturaleza, nos acercamos más a la destrucción; le diría y le digo por radio muchas veces a la gente que es bienvenida la tecnología, pero nos aleja del pájaro, del perfume de las plantas, de las cosas primordiales que nos ayudan a vivir; el hombre tiene que tomar conciencia de que debemos vivir de manera natural, comprender y aprovechar lo que la Naturaleza nos da a cada instante. Sin embargo choco a cada con la misma gente. Hay gente que hace la defensa de la Naturaleza y hay gente que la destruye. - ¿Naciste en Villa Elisa? - Nací en La Plata, en 4 y 36, barrio norte de la Plata; nací en mi casa, cuando las madres tenían a sus hijos en su propia cama, en su propia casa. Mi madre era América Juana Matías y mi padre Fermín Evaristo Reynoso. Soy el séptimo hijo. Fuimos 6 varones y una mujer. Yo soy el último. - ¿Cual es el recuerdo más lejano de tu vida? Precisamente en La Plata, era muy chico; son varios los recuerdos pero ahora me viene a la cabeza aquellas veces que en 60 y 17, -donde nos mudamos después-, pasaba varios tranvías, el 5, el 1, el 25, por la puerta de mi casa; me acuerdo que poníamos las chapitas de Naranjín, de la Bidú. Estas chapitas tenían adentro una contratapa de corcho la sacábamos le poníamos un explosivo casero, muy inofensivo, poníamos las chapitas en las vías, y desde la vereda nos divertíamos cuando pasaba el tranvía y las hacía estallar. ![]() Locutor en un aniversario de la gesta de las islas Malvinas - De Magdalena el recuerdo más lejano es el de aquellos días de primavera en la casa de mis tíos, de mi abuela materna , aquellos pastos y alfalfares, me enloquecía ver esa cantidad de mariposas de todos los colores; había todo tipo de animales; mis tíos tenían caballos y no andaba en ellos, qué placer; me acuerdo de una quinta de mi tío de un cuarto de manzana; a la mañana temprano mi abuela Ramona me mandaba a buscar verduras y huevos. Me decía “Rubén traeme dos tomates pintones, un morrón, tres papas, perejil, y cuando venís andá al gallinero y traeme unos huevos; mi abuela era hermosa, tenía ojos celestes, un rodete blanco que se hacía atrás, bien tenso, con una orquilla, las polleras hasta el piso, con el delantal. Toda mi familia nació en Magdalena, el único que nació en La Plata fui yo. En Magdalena aprendí a querer a la naturaleza, mis tíos y mis primos eran alambradores, puesteros, vivían del campo; íbamos a pescar a los arroyos Buñirigo, que pasa delante de la Nestlé; al Juan Blanco, al Thomson; en el puente Román. La veo a mi abuela lavaba la ropa en la vieja batea de madera, me acuerdo que le ponían “Azul” a la ropa para blanquearla. Tengo por ahí varios versos dedicados a mi abuela y a mi abuelo, a pesar de que a mis abuelos no los conocí, ni materno ni paterno. Cuando estas cosas las contaba en la radio, la gente me llamaba para decir “a mi papa le pasaba lo mismo” y me contaba sus historias; la gente se emocionaba y es tan lindo que la gente lo escuche a uno. - ¿Cómo llegaste al primer trabajo? - En realidad mi primer trabajo lo descubrí. Antes llegábamos a los animales sin enciclopedia, sin libros, sin intermediarios. Un sapo, una rana, un pájaro, lo conocíamos de andar con ellos en el trato diario. Un día estaba pescando ranas en una zanja, sobre la calle que va a Punta Indio y un señor en un auto se para y me pregunta “pibe ¿las vendés?”. Yo no entendía nada, nunca había vendido ni ranas ni nada. El hombre me pidió unas cuantas y me dio unas monedas. Me emocionó mi entrada en el mundo del comercio, y me gustó. Me fui mostrando, se fueron parando otros y meta vender ranas. Aclaremos que la rana no se pesca con anzuelo como los pescados. Para pescar se toma una caña, un hilo, un trocito de carne o un trapito rojo, chiquito. Cuando la rana pica, porque uno mueve la carnada, y la rana embuchó la carnada, se levanta la caña de golpe, se arrastra a la rana y en el aire con las dos manos se la agarraba; hay que apretar fuerte para que no se escape. El macho es el más forzudo; es más cabezón, más corpulento; la hembra tiene las manos más chicas. Si se le pone dos dedos en el pecho al macho, aprieta tanto que si no estás advertido te asustas. Todos me daban plata. Con la plata de las ranas, para los carnavales mis tíos tenían un puesto y se me ocurrió seguir haciendo plata. Compré globitos y con una jeringa los llenaba con agua; después los vendía. Es cierto que estaba prohibido vender y jugar con los globos y con agua hasta después de las 12 de la noche, pero yo los vendía igual antes de las 12; a partir de esa hora se podía empezar el juego del agua, se mojaba, se tiraban las bombitas. Vendía tanto que solito me bancaba todos mis gastos, tenía unos 8 años. De 60 y 17 nos fuimos a Tolosa, al barrio El Churrasco. En Tolosa fui a la escuela N° 79, en 116 e/ 30 y 31. No me acuerdo el nombre de ninguna de mis maestros pero sí me acuerdo las caras de todos. En 6to.grado conseguí mi primer trabajo oficial en el cine Roca, frente a la estación Roca ![]() Cantor de tango y folklore, en una de sus actuaciones - Todo nació con un amigo, Muneco; hacíamos ruidos con la boca y balbuceábamos algunas canciones en el fondo de la casa, con una máquina vieja hacíamos la batería y yo con la escoba la guitarra, tendríamos unos 9 años … Mi debut como cantante fue en el Club Fortín Unido, disfrazado de indio piel roja, cantaba tangos y zambas. Tenías actuaciones en los corsos de Tolosa; mi vocación como cantante la descubrió mi profesora de canto; mi primera canción en público fue “María bonita”. Del cine Roca tengo una historia rica. En ese cine se daban las películas “porno” con Isabel Sarli y Armando Bó. De allí fui a trabajar a la farmacia Ojeda, en 49 y 5, como cadete; a los 13 años recorría La Plata de punta a punta en bicicleta. - Un día llegaron a Villa Elisa ... - Nos vinimos a Villa Elisa hace unos 50 años, y entré a Ofa, a los 15 años; Allí estuve cinco años; una vez hice un paro laboral sólo; como no nos pagaba unas quincenas atrasadas hicimos paro; en realidad cuando llegó el día del paro lo hice sólo porque mis compañeros que habían prometido parar no pararon. Por eso me tuve que ir y nadie me vino a despedir. Ya estaba casado y con hijos. Después entré al frigorífico Swift como temporario, hice varios trabajos; a los 3 meses te despedían para no hacerte efectivo; luego trabajé con Carlos, el “cordobés de la grúa”, hasta que entré en la casa de las juntas, Corchoflex; allí estuve otros 5 años de operario y otros 5 como capataz. Hasta que apareció en mi vida gente de Buenos Aires y me contrataron como jefe de una fábrica. Era mucha plata, tenía que ir a Buenos Aires; se trataba de una empresa totalmente desorganizada y cuando ya la había organizada me enojé porque venían a interponerse y me fui, por falta de respeto. “Yo soy el hijo del dueño, dijo uno que venía a mandar; y yo el jefe le contesté. Renuncié y me fui”. - ¿Y cómo fue eso de meterse en la música más en serio? - Con un compañero de los Suma Huá, un conjunto musical, recorrimos toda la provincia, me enseñó tapicería y pusimos un local. Muchos años estuve como tapicero, pero tuve que abandonar por una alergia que me producía el polvillo de los muebles. Tuve una orquesta tropical, Los Hawaianos, yo cantaba, otra vez a recorrer toda la provincia. Hasta que llegué a Canal 7 en el programa “Festival del futuro” y allí concursé con Valeria Lynch, los dos hacíamos melódicos, cada cual por su lado; dos veces salí primero y en la final ganó ella. Años más tarde entré en otro festival, también en Canal 7, se llamaba “Siete y medio”. Ahí gané pero por un problema interno se levantó el programa. En el 96 tuve la suerte de ganar el Pre Cosquín y subir al escenario Próspero Molina. Fue lo más lindo que me pudo suceder, cantar ante miles de personas. Gané un concurso como autor y compositor y otro concurso como interprete de tango. Todos saben que tuve varios programas de radio: FM Keops; en FM Universal: en FM Ciudad de Magdalena; en FM UPB, de la Universidad Popular de la Boca, y en AM Rocha, de La Plata. Calculo que tengo algo más de 8000 horas de radio. En la radio pasa de todo, la gente consulta y a mi manera trataba de aconsejar. Aunque sí puedo decir que aprendí mucho de mis oyentes porque recibí mucho amor. ![]() Pochoclero y hacedor de cosas dulces para los chicos - Ahora estoy contento porque inventé un trabajo, dulce, libre como los pájaros, como a mi me gusta, en contacto directo y permanente con los chicos; tuve que vencer algunos pruritos, como es la venta en la calle, pero estoy enamorado de mi trabajo. Ahora soy “el rey del pochocho” una pequeña empresita; hacemos fiestas en cumpleaños, casamientos, reuniones de todo tipo, nos contratan y allí vamos a dar alegría con nuestro trabajo. Lo que más destaco es el diálogo constante con la gente, principalmente con los chicos. No dejo de asombrarme de lo espontáneo de ellos, de su natural, y siempre aprendo algo de los pibes. Ver esos ojitos que brillan, esas sonrisas, ante la proximidad de la golosina, no hay dinero que pueda suplantar ese momento. Demás está decir que si las monedas no alcanzan no se van con las manos vacías del carrito. A esta altura de mi vida me doy cuenta que hago algo que me gusta, que me entrego totalmente, que no solo doy sino que recibo, cada día recibo. Son los dos extremos de mi vida. Dios ha sido muy generoso conmigo. Como todo ser humano he cometido varios errores. Cuando me comunico con él, le pido perdón por mis pecados, luego le digo gracias por todo lo que me da y me sigue dando. Lo que más le pido es salud para los míos y para mí. Rubén Calandria tiene dos hijas, una reportera gráfica, Andrea Cecilia, y la otra, Claudio Patricia, maestra y guardaparque. Seis nietos. “Andrea me dio dos y la maestra cuatro”. Sus anécdotas y parte de su historia están en algunas revistas y libros. Una vida rica en cosas hechas, en pensamientos valiosos, en ayudas a mucha gente. Unas veces conductord de programas de radio, otras cantor de tangos y chacareras, a veces locutor para presentar artistas - Si fueras gobernante ¿qué medidas tomarías a favor de los chicos? - No hay que ser inteligente para saber que los chicos son el futuro, los dirigentes, los profesionales, mamá y papá. Entonces habría que volcarle toda la atención, de manera profunda, desde que nacen hasta que se hacen adultos, darles todas las herramientas para que tengan un mejor futuro, cosa que los chicos hoy no tienen y caminan sobre una cuerda tan floja que es más fácil que caigan al principio que dirigirse vivos hacia el futuro. Sólo hay que mirar tv para darse cuenta que prevalece todo lo material en lugar de lo espiritual, lo moral, y las buenas costumbres que hacen a un ser bien nacido. - Vos reunís familias, de vez en cuanto, por el solo hecho de compartir un momento, ¿por qué lo hacés? - Por la gran necesidad humanística de entregar algo de uno sin pedir nada al otro; seguramente que luego uno recibe y tal vez más de lo que dio. Se da porque se da y porque se recibe. Consultas: 473-2668 |
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