Tapa julio de 2017
sábado, 29 de octubre de 2016
  Leer más...
Ebriquecimiento ilícito
martes, 31 de mayo de 2016
* TODO ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO Y ROBADO A 40 MILLONES DE HABITANTES PORQUE METIERON LA MANO EN LA LATA DEL ESTADO, QUE SOMOS NOSOTROS, DEBE... Leer más...
Gestionan por chicos que no comen en el Gran La Plata y los prepotean funcionarios de Bruera
jueves, 05 de noviembre de 2015
UNA DELEGACIÓN DE OBRERAS QUE ALIMENTAN A CHICOS EN LOS COMEDORES FUERON A PEDIR QUE LES RESTITUYAN EL DINERO SUSPENDIDO PARA ALIMENTAR A SUS... Leer más...
Arribato Turismo en nueva casa
martes, 11 de agosto de 2015
Arribato viajes, ahora atiende en calle 43 y 7 a una cuadra de Arana y Centenario, Villa Elisa. Karina  Pecci, agradece a sus clientes por los... Leer más...
Ruben Calandria y otra vez la canción de la gente
domingo, 14 de junio de 2015
Una noche de cantores en Villa Elisa De una programación distinta a las conocidas hasta ahora en Villa Elisa, fue presentada una noche de... Leer más...
Cursos
miércoles, 01 de abril de 2015
Este mes comienzan a dictar cursos en Cotillón M. P., de 60 Nº 1859 entre 132 y 133. Mirta Pais ofrece cursos de cocina, cocina infantil,... Leer más...
Una brillante noche de box se vivió en Villa Elisa
miércoles, 31 de diciembre de 2014
    Otro encuentro de la gente del box fue protagonizado en la Escuela Deportiva de Villa Elisa, ubicada en uno de los enormes galpones de... Leer más...
Tapa revista Infu enero 2015
miércoles, 31 de diciembre de 2014
TECHO CONVOCA A 3.000 VOLUNTARIOS PARA LA CONSTRUCCIÓN MÁS GRANDE EN ARGENTINA
viernes, 08 de agosto de 2014
El 16, 17 y 18 de agosto, vamos a construir 250 viviendas de emergencia junto a familias que viven en situación... Leer más...
TECHO CONVOCA A 3.000 VOLUNTARIOS PARA LA CONSTRUCCIÓN MÁS GRANDE EN ARGENTINA
viernes, 08 de agosto de 2014
El 16, 17 y 18 de agosto, vamos a construir 250 viviendas de emergencia junto a familias que viven en situación... Leer más...

Publicidad

 

Sindicación RSS

Ingreso al sitio






¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí
Gracias por ingresar al sitio, ahora podrás disfrutar de todos los contenidos de REVISTA INFU

Buscar subastas

Destacamos

Espacio "Jardín del encuentro"
El Espacio Jardín del Encuentro, está pensado para ese grupo de personas que desee reinventarse creativamente. Este espacio le propone explorar las potencialidades individuales ofreciendo lograr, en tres días: tomar conciencia de uno mismo, centrarse en el cuerpo, contactarse con las emociones, con los obstáculos; para liberarlos y experimentar la posibilidad de transformarlos en nuevos proyectos personales.
Actividades Propuestas:

    I.       Técnicas de Respiración y Meditación.
   II.        Técnicas de Flexibilización Corporal.
  III.         Desintoxicación del Cuerpo (alimentación sana y natural)
 IV.         Talleres:
a)   Autoestima y Creatividad con aplicación de técnicas Gestálticas y Programación Neurolinguistica.
b)   Encuentro con el niño interior.
c)   Comprendiendo las emociones: miedo-vergüenza-bronca-ira etc.
d)   Desarrollar y potenciar la energía creativa.
e)   Películas para reflexionar- intercambiar y compartir.
Duración: convivencia de 3 días
Horario de Inicio: jueves a las 9 hs. Finaliza sábado 18hs.


 

Leer más...
 

Buscar clasificados


Busqueda avanzada

Estadísticas

Visitantes: 10844989

¿Quién está en línea?

“Ripoll fue una de las principales fuentes de trabajo” Imprimir E-Mail
(1 voto/s)
lunes, 30 de julio de 2012
 Comenzamos estas notas  a partir de recordar un hecho trágico ocurrido hace casi 30 años en el lugar donde próximamente, si la palabra oficial se cumple, habrá un centro de salud de un nivel intermedio para atender a una población cercana a los 200 mil habitantes.
 Pero quienes aportaron sus testimonios se encargaron de remarcar la camaradería con que se trabajaba en la entonces fábrica de enlatados Ripoll, en 66 y 153 y la importancia que tuvo para el barrio esa fuente de trabajo.
 El miércoles 15 de diciembre de 1982 a las 11 de la mañana una caldera explotó y dejó el saldo de cuatro muertos y casi veinte heridos.
“Me enseñaron a manejar todas las máquinas”
 Image Y aunque Amelia Gularte (72 años) ya no trabajaba cuando sucedió la explosión, su testimonio describe una época fabril de la Argentina en que se trabajaba mucho, se vivía bien y había ansias de progresar y aprender un oficio.
 Amelia trabajó 13 años, hasta el año 1974 en Ripoll. Recordó que su padre comenzó a trabajar en esa fábrica en el año 1944. A sus 30 años, fue uno de los primeros que entraron a trabajar en lo que entonces era un solo galpón. “Trabajaba en la fábrica y de a ratos lo hacía como albañil. Junto a Livorio y Herrera, levantaban otros galpones. Cuando ya estuvo armada mejor, entonces trabajaron solamente en la fábrica”, dijo.
 “En 1947 entró a trabajar mi mamá también y estuvo 15 años. Y cuando fui mayor de edad, entré yo también. En esa época yo le cosía ropa a la capataza que tenía la fábrica, una tal señora Margarita y ella me hizo entrar. Entonces mi mamá se quedó en casa y su lugar lo ocupé yo. Ay, lo que nos hacían trabajar... la fuerza que hacíamos. Trabajaba doce o trece horas por día”.
 Recordó que “cuando empecé se enlataba el tomate al natural. Pelábamos el tomate a cuchillo y los sábados que no teníamos trabajo en la fábrica, nos ofrecían hacer horas extras y nos llevaban en camión al campo, ahí en Costa Sur (Ruta 2, cerca de Etcheverry) a cosechar los membrillos con los que hacíamos dulces y mermeladas en la semana”.
 Después trabajó en otros sectores. “Me enseñaron a manejar todas las máquinas -dijo-, las de hojalatería, las de elegir arvejas. Con Jorge Silva, Lita Barros y Carlitos Genaro eramos los que sabíamos manejar todas las máquinas asi que donde hacía falta uno, ahí estábamos nosotros. Muchos empleados pasaron por casi todos los sectores. Yo llegué a soldar la costura de los tarritos de arvejas en esas latas que no quedaban bien. El señor Goya, que era el encargado de manejar la caldera, me enseñó”.
 Recordó que el día de la explosión, aunque ella ya hacía años que no trabajaba, tenía mucha gente conocida de la propia fábrica y del barrio, y que todos los vecinos corrieron a ver qué había sucedido y a ayudar a los heridos.
 Amelia contó que en Ripoll se trabajaba muy bien, “con muy buena predisposición, muy buenos compañeros. La jefa tenía muy buenos modales, los patrones lo mismo. Siempre había alguno de ellos caminando por la fábrica a cualquier hora, controlando que todo estuviera bien”.
 Amelia opinó que la fábrica Ripoll “fue muy buena para el barrio. Muchísima gente de la zona trabajó en Ripoll y en esos años era muy bueno para muchas chicas como yo que tuvimos un lugar donde trabajar cerca de nuestra casa”.
 Contó que “toda la vida viví acá. En casa eramos tres mujeres, mi mamá y mi papá y todos trabajaban y se vivía bien. No con todos los lujos, pero bien, No nos faltaba nada. Fuera de las quintas y los hornos de ladrillos, en esta zona Ripoll era de las principales fuentes de trabajo.
 Y explicó que “era habitual que se incorporara a la planta el hijo o el sobrino de alguno de los empleados, de manera que el ambiente era muy familiar y vecinal ya que muchísima era gente del barrio. Por eso era un grupo muy familiar. Eso dejaba trabajar tranquilo, cómodo, bien porque estábamos casi todos en familia”

Delegada y balancinera
Image Beatriz Verea, (60 años) fue delegada gremial en Ripoll y el día de la explosión hacia dos semanas que había comenzado sus vacaciones y  todavía le quedaban unos días más.
 Verea estuvo en la fábrica en la mañana de la explosión y se fue media hora antes de que estallara la caldera. Aunque estaba de licencia, había ido a llevar un certificado médico de quien entonces era su novio y luego fue su esposo.
 El, que estaba enyesado, también fue hasta la fábrica después de la explosión. “Todos fuimos para ayudar. Había mucha gente del barrio trabajando ahí”.
-Cuando usted era delegada ¿se habló en algún momento de que la caldera estaba en un lugar peligroso o que generaba un riesgo?
-Al principio creo que no estaba ahí la caldera. Fueron trasladándola porque fueron construyendo y finalmente quedó ahí en el medio de los galpones. Sentí comentarios de que no estaba ahí al principio pero al ir ampliando los lugares de trabajo, quedó en el medio.
 “Cuando a veces me acuerdo, me da mucha tristeza por todos los compañeros que murieron en la explosión y a la vez creo que tuvimos suerte porque si no hubiera sido que había gente de vacaciones hubiera sido una masacre”, expresó Beatriz.
 Verea recordó que mientras fue delegada las cuestiones gremiales pasaban por los puestos de trabajo, la ropa que debía ser reemplazada cada nueve meses, los días de vacaciones, la falta de guantes para los autoclave, etc. “Como con todo patrón, para conseguir algo tenías que pelearla, pero se conseguían las cosas”, aseguró.
 “Nosotros trabajábamos bien. Yo fui la primera y única balancinera que hubo en el gremio de alimentación. Trabajaba con el balancín a pedal cortando las tapas para los envases”.
 Entré en el año 1971 y trabajé hasta noviembre de 1992, casi 22 años. Señaló que “en esa época era una fábrica de whisky. Cuando entré había cebada que decían que se usaba para hacer el whisky y después se fue convirtiendo en enlatados de tomates y duraznos”.
 “Va a ser bueno que se haga el centro de salud porque hace falta y daba mucha pena que el lugar esté abandonado”, indicó.
 
< Anterior   Siguiente >
Copyright 2018 Revista INFU ||| La revista más pequeña del país.